
Júlia, Lucía N, Lucía M
Sobre el mundo digital
Después de seis meses, volvimos
De aprender en digital confinados en casa a la vuelta a las clases presenciales.
Cuando nos confinaron, para nosotras todo era muy extraño, al principio no sabíamos muy bien cómo funcionaría el aprendizaje en nuestro instituto, porque habían cerrado todas las escuelas a causa del virus, pero estábamos aún en pleno segundo trimestre. Los primeros días los profesores nos íban informando de lo que iba a pasar en los próximos días, algunos nos dijeron que haríamos videollamadas alguna vez a la semana, otros que irían colgando tareas en el classroom con fecha de entrega y explicaciones...Otros no se molestaron en decirnos nada. Cuando llevábamos una semana confinadas, ya nos fuimos acostumbrando al nuevo método, nos levantabámos a las 9 y revisábamos todos los correos y empezábamos a hacer trabajos, cuestionarios, y rara vez nos uníamos a alguna videollamada, porque no solían pedirlo los profesores. En nuestras casas no tuvimos problemas de falta de ordenadores o de internet, aunque si tenemos que decir que fueron una locura esos meses. Si teníamos dudas solíamos mandar correos a los profes, pero no siempre obteníamos respuesta.
Prefierimos trabajar de manera presencial, ya que creemos que es mejor poder tener al profe delante, preguntarle las dudas más cómodamente, y hablar con ellos sin tener que escribir correos, nosotras lo entendemos todo más fácil cuando asistimos a clase presencialmente. En confinamiento, dejamos de hacer trabajos cooperativos, lo cual no nos gustó mucho, porque poder relacionarte con los demás compañeros de clase es mucho mejor, porque compartes ideas, opiniones, y se hace todo más rápido ayudándonos unos a los otros. Con nuestras amigas más cercanas en esos momentos, nos pasábamos horas y horas en videollamada con ellas, explicándonos cosas y haciendo deberes juntas, se nos hacía todo más ameno. Y no vamos a negarlo, también nos quejábamos de que algunos profesores ponían muchas actividades, de que no nos daba tiempo a hacerlo todo, y de que a veces no se entendía lo que los profesores te ponían.
Si hubiera un segundo confinamiento, y tuviéramos que volver a hacer clases online, creo que propondría hacer más videollamadas, y que los profesores intentaran explicar lo mejor posible las tareas y que tuvieran en cuenta que tenemos deberes de todas las asignaturas. Espero que no vuelva a pasar, para mi no fueron los mejores meses, que se diga, pero es muy comprensible que fuera un caos...No estábamos preparados para una pandemia mundial.

Incidencia de la COVID-19 en nuestras vidas
Esta pandemia ha cambiado totalmente la manera de vivir nuestras vidas. Des de que nos tenían que confinar, a que nos tenían que desconfinar. Y así seguidamente durante la desescalada, para intentar controlar los contagios. Hemos pasado unos meses muy malos, pero ahora dentro de lo que cabe, podemos hacer un poco de vida “normal”.
Como estamos viviendo con una sindemia hay temporadas en las que todo empeora. Pero la prospectiva nos ayuda a saber cómo podría evolucionar y por eso sanidad hace todo lo que puede. Hay infodemia sobre este virus y la gente se entera de todo muy rápido.
Ahora gracias a este coronavirus, tenemos que ir con cuidado y llevar mascarillas a todos los lados. Hay gente que para no ir a su sitio de trabajo, se quedan en casa y hacen teletrabajo. Han empezado a poner la vacuna a gente mayor y a algunos sanitarios, ya que son los que más se exponen a este virus.
Como no se puede salir de tarde mucha gente opta por el tardeo, y se junta con sus amigos antes del toque de queda.
La semana pasada tuvimos que estar confinadas, y esta semana que viene también, ya que hay una persona con COVID-19 en mi clase. La verdad es que lo pasamos mal. El teletrabajo no es algo que nos guste, aunque por las mañanas no nos queramos levantar para ir a la escuela, preferimos estar ahí presencialmente. Con los ordenadores y las videollamadas a veces no entiendes mucho las cosas y puede haber problemas. Esperamos que esto se acabe pronto. Y como las personas tenemos esa gran capacidad llamada resiliencia, seguro que cuando todo acabe podremos dejar esto atrás.